Terapia psicológica: preguntas antes de empezar

1. ¿Cómo sé si necesito empezar terapia?

Podés considerar empezar terapia cuando una situación te genera malestar, cuando sentís que algo se repite en tu vida o cuando necesitás un espacio para pensar y comprender lo que te sucede.

Algunos motivos frecuentes de consulta son:

– Ansiedad, estrés o preocupaciones persistentes.

– Dificultades en las relaciones personales o familiares.

– Cambios importantes en la vida, como una separación, una mudanza o un cambio laboral.

– Problemas de autoestima o inseguridad.

– Sensación de estar desbordado o de no encontrar recursos para afrontar una situación.

No es necesario atravesar una crisis ni tener un diagnóstico para consultar. La terapia también puede ayudarte a conocerte mejor y desarrollar recursos personales.

2. ¿Tengo que tener un problema grave para ir al psicólogo?

No, no existe un nivel mínimo de sufrimiento que debas alcanzar para pedir ayuda.

A veces, consultar es una manera de prevenir que el malestar aumente. Otras veces, es una oportunidad para revisar decisiones, comprender patrones de comportamiento o aprender a relacionarte de otra manera con tus emociones.

Si algo te preocupa y sentís que hablarlo puede ayudarte, es válido buscar acompañamiento psicológico.

3. ¿Qué pasa en la primera sesión de terapia?

La primera sesión es un espacio para conocerse y comenzar a comprender qué te trae a consulta.

El psicólogo puede preguntarte por tu situación actual, tu historia personal, tus vínculos y aquello que te preocupa. No es necesario que tengas un relato ordenado ni que sepas por dónde empezar.

También podés hacer preguntas sobre el enfoque terapéutico, la modalidad de trabajo y las condiciones del espacio.

A partir de los primeros encuentros, se comienza a construir una relación de confianza y a definir objetivos de trabajo.

4. ¿Qué tengo que contarle a mi psicólogo?

Podés empezar por aquello que te resulta más importante o difícil en este momento.

No tenés que contar toda tu historia en la primera sesión ni hablar de temas para los que todavía no te sentís preparado. El proceso se construye progresivamente, respetando tus tiempos.

La terapia es un espacio de escucha y exploración, no un examen en el que tenés que dar respuestas correctas. Es un vínculo que vamos construyendo entre el profesional y la persona que consulta.

5. ¿Cómo funciona una sesión de terapia psicológica?

Una sesión suele durar alrededor de 50 minutos. Durante ese tiempo, podés hablar de situaciones que te preocupan, emociones, pensamientos, experiencias y vínculos.

Según el enfoque terapéutico y tus objetivos, el psicólogo puede proponer preguntas, ejercicios, registros o estrategias para poner en práctica entre sesiones.

En Vocativo, el trabajo se realiza desde una perspectiva integral, con herramientas de la terapia cognitivo-conductual (TCC), la terapia de aceptación y compromiso (ACT) y el enfoque sistémico.

6. ¿Cuánto dura un tratamiento psicológico?

No existe una duración única para todos los procesos terapéuticos.

El tiempo depende de los motivos de consulta, los objetivos acordados, las circunstancias personales y la evolución de cada persona.

Algunos procesos se enfocan en una dificultad concreta y pueden ser más acotados. Otros requieren un trabajo más prolongado.

A lo largo de la terapia, es importante revisar los avances y conversar sobre los objetivos para evaluar cómo continuar. Por supuesto, es algo que vamos conversando y definiendo junto con el paciente.

7. ¿Con qué frecuencia tengo que ir a terapia?

La frecuencia se acuerda entre el profesional y la persona que consulta, teniendo en cuenta sus necesidades y los objetivos del tratamiento.

En muchos casos, las sesiones son semanales, especialmente al comienzo. Esto es así ya que permite construir el vínculo terapeútico, además de tener una continuidad en el tema de trabajo, en el desarrollo de hábitos y en el seguimiento de los objetivos. Con el tiempo, y según la evolución del proceso, puede evaluarse una frecuencia diferente.

La regularidad permite sostener el trabajo terapéutico y dar continuidad a lo que se aborda en cada encuentro.

8. ¿La terapia psicológica online funciona?

La terapia online puede ser una alternativa adecuada para muchas personas y permite acceder a un espacio de atención desde distintos lugares.

Es importante contar con una conexión estable, un dispositivo y un espacio privado donde puedas conversar con tranquilidad y sin interrupciones. También es importante que tomes tu espacio de terapia como una actividad exclusiva: es decir, que no planifiques una actividad en simultáneo «para ganar tiempo». Por ejemplo, no es recomendable estar cocinando mientras estás en terapia.

La modalidad más conveniente depende de tus necesidades, tus circunstancias y la evaluación profesional. Si tenés dudas, podés conversarlas antes de comenzar.

9. ¿Qué diferencia hay entre un psicólogo y un psiquiatra?

El psicólogo es un profesional de la salud mental que puede realizar evaluaciones psicológicas y tratamientos psicoterapéuticos, de acuerdo con su formación y habilitación profesional.

El psiquiatra es un médico especializado en salud mental que puede evaluar condiciones médicas, realizar diagnósticos y prescribir medicación.

En algunos casos, la psicoterapia y el tratamiento psiquiátrico pueden complementarse. La necesidad de una interconsulta se evalúa según cada situación.

10. ¿La terapia es confidencial?

Sí. La confidencialidad es un principio fundamental del trabajo psicológico y protege la información que compartís durante el proceso.

Existen excepciones previstas por la normativa y por las obligaciones profesionales, especialmente ante determinadas situaciones de riesgo. El profesional debe explicarte las condiciones de confidencialidad y sus límites.

11. ¿Cómo sé si encontré al psicólogo adecuado?

La formación y la experiencia profesional son importantes, pero también lo es cómo te sentís en el espacio terapéutico.

Algunas preguntas que podés hacerte son:

– ¿Me siento escuchado y respetado?

– ¿Puedo expresar mis dudas y desacuerdos?

– ¿Comprendo el enfoque de trabajo?

– ¿Siento que podemos construir objetivos en conjunto?

La confianza no siempre aparece en el primer encuentro. Es algo que puede construirse a lo largo de las sesiones. Si sentís que el espacio no es adecuado para vos, podés conversarlo con el profesional.

12. ¿Puedo dejar la terapia cuando quiera?

Sí, no estamos obligado-a a permanecer en el espacio si no es tu deseo. Sin embargo, como profesional, siempre recomiendo conversar sobre esa decisión entre la persona y el profesional. Es una forma de respetar el vínculo profesional y poder dar un espacio a expresarse sobre la decisión. En ocasiones, algunas personas deciden abandonar porque están cerca de su «punto de dolor», se sienten expuestas a su vulnerabilidad. Al interrumpir la terapia, evitan afrontar su sufrimiento y trabajarlo. Por eso, creo que es conveniente que converses con tu psicólogo sobre lo que te sucede, antes de finalizar la terapia, sin más.

Cuando sea posible, es recomendable trabajar el cierre en sesión para revisar los objetivos alcanzados, las herramientas adquiridas y las necesidades futuras.

Finalizar la terapia no significa que no puedas volver a consultar si más adelante lo necesitás.

13. ¿Cómo puedo empezar terapia en Vocativo?

El primer paso es escribirnos para coordinar una comunicación inicial.

En ese contacto podemos conversar brevemente sobre tu motivo de consulta, resolver dudas y conocer las modalidades de atención disponibles.

Si decidís avanzar, acordaremos un horario y las condiciones del espacio terapéutico: frecuencia, duración de las sesiones, honorarios, modalidad de pago y pautas de asistencia y cancelación.

14. ¿Por qué mi psicólogo toma notas durante la sesión?

Es habitual que los psicólogos tomemos algunas notas durante las sesiones para registrar información relevante y dar continuidad al proceso terapéutico.

Estas anotaciones pueden ayudar a recordar temas importantes, identificar patrones que aparecen a lo largo del tiempo y hacer un seguimiento de los objetivos de trabajo.

Tomar notas no significa que el profesional esté evaluando o juzgando lo que decís. Su finalidad es acompañar el proceso de manera organizada y cuidadosa. También es una forma de tener registro de lo que sucede en las sesiones e ir armando una historia clínica del paciente.

Si te genera curiosidad o incomodidad que tu psicólogo escriba mientras hablás, podés preguntarle qué registra y cómo utiliza esa información. La terapia también es un espacio donde podés expresar tus dudas y preferencias.

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